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jueves, 1 de octubre de 2015

La libertad de jurar la Bandera


El Ejército lleva años fomentando y facilitando que cualquier español pueda jurar ante la Bandera su compromiso con la defensa de España.

En esa línea, el Regimiento de Transmisiones Estratégicas 22 de Prado del Rey, vecino de RTVE, en el que yo estuve catorce años de mi vida profesional después de hacer el curso de “Microondas y guerra electrónica” en el año 1977, cuando solo una alambrada nos separaba de TVE, el pasado día 26 de septiembre cursó a sus vecinos, invitación, que no es la primera, para que el personal que lo desee pueda participar en el acto de juramento o promesa de la Bandera que se celebrará en el acuartelamiento el próximo día 31 de octubre.

Algo tan sencillo, tan normal en Francia, Italia, Reino Unido y no digamos en los EEUU, donde, igual que aquí, se hace de manera voluntaria, y que en España responde al mandato constitucional, artículo 30.1: ‹‹los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España››, ha tenido una reacción incalificable. Los sindicatos Comisiones Obreras y UGT han puesto el grito en el cielo recurriendo a un lenguaje inaceptable para la libertad y el patriotismo:
‹‹El patriotismo es el último refugio de los canallas››, dice Comisiones Obreras y
‹‹¿También nos invitan a rezar?›› se pregunta UGT.

No las voy a comentar, solo decirle que a mí, siendo yo quien soy, me han dolido. Juzguen ustedes.

El acto de invitar es tan libre como el acto de renunciar a la invitación, pero al acto de ofender no tiene otra respuesta democrática y civilizada que la de enseñar y educar.

Empecemos por ahí. Estoy de acuerdo en que nadie es quién para exigir patriotismo a nadie, aunque siempre pensé que un diputado de España debería ser un patriota. Está claro que estaba equivocado. De lo que no tengo la menor duda es del derecho de libertad que tenemos para asistir a cualquier acto democrático. El jurar o prometer ante la Bandera es uno de ellos.

¿Qué quieren decir recurriendo a la frasecita de Samuel Jhonson :‹‹El patriotismo es el último refugio de los canallas››? ¿La entienden ellos?, creo que no. Yo que ahora me siento patriota (quiero decir que siento la necesidad de decir que soy español y de defender esta idea) estoy dispuesto a poner mis cartas boca arriba junto a quien defienda esa frase tan oportuna cuando se dijo en las trincheras de la Francia invadida, como desafortunada aquí. El Coronel Dax, en “Senderos de gloria”, se la dice a su jefe cuando lo envía a una misión perdida de antemano que, a pesar de todo, cumple.

Eso es lo que le pediría yo a los sindicatos, que cumplan su misión de luchar por el empleo digno, y que respeten las decisiones individuales de los trabajadores. Como se lo diría a Trueba, también les diría que, en los días que vivimos, no les den alas a los malos, a los que se saltan la ley, a esos que apoyados en su delirio acosan y adoctrinan a su propio pueblo.

En nuestra línea de apartidismo, por lo instutucional del acto, creo que sería oportuno organizar una Jura de Bandera para los socios de La Casa de la Alpujarra. Voluntaria por supuesto

1 comentario:

  1. Estoy leyendo esto, tres años y medio después de haberlo escrito. Nadie me hizo caso, creo que ni siquiera me comentaron aldo, como lo han hecho otras veces que he publicado. ¿Tendría razón Samuel Jhonson? No la tenía. Vacilar no es dudar. La vacilación se refiere a la voluntad y la duda a la inteligencia. La voluntad si me flaquea...

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